La crema de vitamina C de Mercadona, analizada ingrediente a ingrediente

Me pedisteis que analizara la nueva crema de vitamina C de Mercadona y os dijera si es o no recomendable. Lo que vas a leer aquí es, en realidad, una masterclass de lectura de etiquetas: vamos a bajar por el INCI ingrediente a ingrediente, calculando porcentajes por la posición, para que aprendas a hacerlo tú con cualquier producto.

El producto cuesta 5,50 € por 50 ml, en envase de vidrio. Promete iluminar, prevenir la aparición de manchas oscuras con efecto glow y prevenir el envejecimiento. Lleva vitamina C, extracto de té verde y filtros solares encapsulados.

Eso es lo que promete. Vamos a ver qué lleva.

El INCI, ingrediente a ingrediente

1 · Agua

El primer ingrediente es el mayoritario, el que está en mayor porcentaje. Aquí es agua, que es lo habitual en cosmética convencional. En cosmética natural es frecuente que, en vez de agua, el solvente principal sea un extracto de planta o un hidrolato, que además aportan propiedades a la fórmula. No es un defecto: es el estándar.

2 · Etilhexil metoxicinamato

Aquí empieza lo interesante. Es un filtro orgánico, comúnmente conocido como filtro químico — orgánico por derivado de la química orgánica, no por ecológico. También se llama octinoxato.

Es un filtro restringido: como mucho puede usarse al 10 %, y por su posición calculo que aquí podría estar sobre el 8 %. Es una aproximación, no lo sabemos exactamente.

Y lo importante: está muy debatido ahora mismo por la ciencia independiente, hasta el punto de que la propia web de la Endocrine Society recomienda evitarlo porque hay evidencias de que es un disruptor endocrino. Se ha visto que tras usarlo llega a la sangre y a la leche materna, e incluso que podría alterar la función de los espermatozoides.

Siguiendo el principio de precaución de la Unión Europea, todo lo que está puesto en duda deberíamos evitarlo. Y como profesional de la salud y divulgadora, así os lo cuento.

Un matiz que conviene entender: la Endocrine Society es una de las sociedades científicas con más peso internacional, con mucha autoridad científica pero no regulatoria. No olvidemos que quien regula no son los científicos: son los políticos, que tienen un comité científico, pero la decisión final es política.

Aquí le ponemos una X a Mercadona.

3 · Betaína

Un ingrediente interesante y natural, con efecto calmante, humectante y protector. En cosmética suele obtenerse del azúcar de la remolacha. Por su posición podemos calcular que está entre un 3 y un 4 %.

Bien por Mercadona. Este ingrediente está muy bien.

4 · Butil metoxidibenzoilmetano (avobenzona)

Otro filtro químico, con un límite máximo del 5 %. Es probable que en esta fórmula esté aproximadamente al 3 %, quizás al 2,5. La recomendación de la Endocrine Society es también la de evitarlo.

Otra X para Mercadona.

8 · Octocrileno

Después vienen glicerina y butilenglicol, y en el puesto ocho aparece el octocrileno, que también está muy puesto en duda por ser otro disruptor endocrino. Hace poco han vuelto a reducir su porcentaje máximo al 10 %.

Fíjate en cómo se deduce el porcentaje aquí, porque es la mecánica que quiero que aprendas: si va después de la avobenzona, que como mucho puede estar al 5 %, obviamente está por debajo del 5 %. La posición en la lista te da el techo.

Es además uno de los ingredientes que ha demostrado ser menos biodegradable y más dañino para el ecosistema. También se ha encontrado en leche materna. Y la UE declara que no se debe usar en más de un cosmético a la vez — algo que, evidentemente, no está en la etiqueta: ahí no te pone ningún nivel máximo de octocrileno al día, y el consumidor de a pie no tiene por qué estar leyéndose la normativa. Si la leyéramos, obviamente no querríamos comprar este producto.

Fíjate bien en este ingrediente, porque está también en maquillajes, prebases y protectores solares corporales. Vuelvo sobre él más abajo, cuando hable de las manchas.

El propanodiol

A menudo es limpio, aunque no siempre: a veces es derivado del petróleo. Normalmente suele ser bastante limpio, aunque con este precio de crema tampoco lo sabemos. En cuanto al porcentaje, podemos suponer que está entre el 1 y el 1,5 %, y podría ser un ingrediente de corte: el que marca aproximadamente el 1 % de la fórmula.

Y por fin, la vitamina C

Dos posiciones por debajo del octocrileno está el 3-O-etil ácido ascórbico. Es un éster, no ácido ascórbico directamente, pero es un éster muy usado porque es más estable que el ácido ascórbico puro. Eso es bueno: hace que el producto funcione mejor con el tiempo.

Ahora bien, por lo que hemos deducido de los porcentajes anteriores, podría estar entre el 0,8 y el 1 %. Y ése es un porcentaje muy bajo para que resulte efectivo de cara a regenerar colágeno y hacer un efecto antienvejecimiento o antimanchas: los estudios hablan de que para eso hace falta entre un 5 y un 10 %.

Dicho esto, algo muy importante: la eficacia no depende solo del porcentaje. Depende también del pH, que desconocemos; de la calidad del ingrediente, que tampoco conocemos y que por el precio probablemente no sea muy alta; del sistema de penetración; y de la sinergia con otros antioxidantes, que aquí están también en porcentajes muy bajos.

El INCI es una guía, pero no nos asegura nada. Y luego está el cómo se formula el producto, que va aparte y que tampoco sabemos.

Con la evidencia que tenemos sobre estos porcentajes, esto podría producir un ligero efecto iluminador y antimanchas — que, fíjate, es exactamente lo que dice el envase. No te está prometiendo un efecto antienvejecimiento. Así que en este punto: regular.

Y no olvidemos que es un crema-gel, que no suele ser una textura que guste a las pieles maduras, que necesitan más nutrición y mayor porcentaje de aceites.

Los extractos: aloe, té verde, camelia y pantenol

Aquí ya estamos en cantidades muy pequeñas. Hay polvo de aloe vera, que no se compara con el jugo de aloe fresco: durante el secado se degrada parte de las moléculas bioactivas, y además está en una cantidad tan baja que el polvo se usa más bien para estabilizar.

Hay también té verde y otros antioxidantes, probablemente por debajo del 1 %. Podemos deducir que son más un apoyo antioxidante al antioxidante principal y a la protección solar de la fórmula, para reducir la oxidación — no un ingrediente con gran efecto propio.

El extracto de camelia está bien. El pantenol también, con su efecto calmante, y se usa muchísimo.

El carbómero es un derivado del petróleo, en muy poquita cantidad, pero creo que podrían evitarlo.

Los conservantes

Éste es un punto muy interesante, y aquí muy bien por Mercadona: usa sorbato potásico y benzoato sódico. Son de los más limpios que hay, se usan a menudo en cosmética natural y están permitidos en los sellos de cosmética natural y ecológica.

El producto tampoco lleva perfume. Lo único que lleva es caramelo como colorante, que podría ser un poco irritante si tienes la piel muy sensible. En conjunto, la última parte de la fórmula es bastante más limpia.

El veredicto

Para mí, más que un producto con vitamina C, esto es un protector solar con un ligero apoyo antioxidante — como la mayoría de los protectores solares de hoy en día. Y el efecto antioxidante que produce será mínimo.

Si tienes una piel muy joven, muy fresca, y quieres un poquito de ese efecto, puede que sea para ti. Para una piel madura, no. Y si has probado otras fórmulas con vitamina C más efectivas, no vas a notar nada.

La paradoja de las manchas

Ésta es la parte que quiero que te lleves, porque es la menos evidente.

En algunas personas con piel sensible, ciertos filtros solares químicos —el octocrileno, la avobenzona y el octinoxato, que son justamente los tres que lleva este producto— pueden provocar irritación o dermatitis de contacto. Y cuando eso ocurre, se desencadena una respuesta inflamatoria que puede favorecer la aparición de manchas.

O sea: una crema que promete prevenir manchas puede, en una piel sensible, acabar favoreciéndolas.

Así que si me dices «Miriam, el protector solar me pica, me pica en la zona del contorno de ojos», cuidado con esto. Sobre todo sabiendo que se calcula que un 71 % de la población tiene la piel sensible.

Estos filtros tampoco están recomendados en las guías para el paciente oncológico. Y recuerda que el octocrileno solo se recomienda usarlo en un producto a la vez. A eso se suma su impacto medioambiental: no son nada biodegradables, y eso acaba impactando en nuestros campos de cultivo y en los animales, o sea, directamente en nuestra salud. Como profesional de la salud, creo que todos deberíamos estar al tanto.

Entonces, ¿la recomiendo?

No la recomiendo, porque incluye tres filtros químicos a evitar según la Endocrine Society.

Y no olvidemos que la FDA declaró que los únicos filtros GRASE —generalmente reconocidos como seguros— son los minerales: dióxido de titanio y óxido de zinc. Que son, además, los mismos que recomienda la Endocrine Society. No nano, también te lo digo.

Antes de decidir si algo merece la pena

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Te enseño en pantalla el INCI, los porcentajes máximos de cada filtro y las referencias bibliográficas de todo lo que cuento aquí.

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